Pequeña currita

Has llegado a mí, como llegan las primeras lluvias de la primavera. Sin previo aviso y sorprendiéndome sobremanera.

Aún saboreo en el paladar de mi mente la corriente eléctrica que me sacudió el cuerpo cuando supe de tu existencia. Cuando la sangre que nos conecta reconoció tu vida. Apenas cinco semanas de crecimiento, en las que ya conoces el amor y el cariño que te profesa tu entorno.

Pero no temas, la guardiana que te ha tocado está forjada con el más duro de los metales. Su corazón es como una ornamentación repleta de piedras preciosas. Llena de un amor, ternura y amabilidad que no conocen parangón y con una humanidad que define su esencia. De existir un sorteo, en este te ha tocado el premio gordo, pequeñe.

Y es que tu guardiana lucha día a día para superarse y para dejar una huella positiva tras su paso. Un recordatorio que despierte sonrisas y ablande hasta las más duras seseras. Porque sí, vivimos en un mundo duro, no te voy a mentir. Es muy duro y se encuentra repletos de baches y gravilla levantada en el duro asfalto, pero es un mundo que presenta una miríada de belleza y fulgor. Además, vienes con sorpresa; una familia dura de roer.

Tan, tan dura es, que a veces no nos soportamos los unos a los otros. Pero te adelanto que eso pasa en todas las casas. En todas toditas se cuecen habas. Nosotros no íbamos a ser menos. Cuando pasa, nos vamos a beber un vasito de agua fresca y todo se olvida en un periquete.

La espera se va a hacer eterna, pero te prometo que atesoraré cada momento de ella. Que sirvan estas líneas de prueba fehaciente de que en mí contarás siempre con un guía y un protector más -no andas escaso de ellos-. Aun así, como bien te contará “ella”, la riqueza reside en la calidad y no en la cantidad. Hoy en día, tienden a enseñarnos a querer más y más. Aléjate de esos conceptos. Tú tendrás todo lo que un niño o niña necesita para ser feliz. No te faltará amor y cariño y se te enseñarán valores de responsabilidad, que te darán todas las armas necesarias para desenvolverte con soltura en este planeta. Haz buen uso de ellas.

Te prometo ser el vigía que guarde tus sueños y aleje tus tormentas, que te proporcione dosis de cazasueños eternos. Te prometo también ser el faro que arroje luz sobre las tinieblas en el camino y te permita hallar el camino de vuelta a casa y prometo trabajar codo con codo con “ella”.

No temas, pequeñe. No te pasará nada. Tienes a un ángel de la guardia, tu currita que te guarda. Porque sus ojos vivían para proteger a los suyos y de especial manera, a “ella”. Así que todo lo que provenga de “ella”, de seguro tendrá su bendición. Mujer fuerte como un nudoso y entrelazado olivo que proveyó de todo lo que produjo en su vida a los suyos. No entendía de libros, ni de letras, pues su mundo estuvo protagonizado por los cayos en las manos y las rodillas marcadas de tanto duro trabajo. Si pudiéramos resumirla, te diría que fue una mujer resolutiva que hallaba sustento donde fuese, incluso en unas bellotas crudas.

Ella nació Monserrat Pulido y dio vida a la rama Alcaide Monserrat y en sus genes transportamos el arrojo y el ahínco que mostraron aventureros dispuestos a recorrerse el mundo para buscar tierras fértiles con las que dar de comer a los suyos. Ventura y oportunidad allá donde la tierra lo procurase.

A ti te pido que tomes ejemplo de los sacrificios que tus mayores hicieron y exprimas cada momento y vivas con plenitud. Sé fuerte y sé bueno con quien te rodea. Sé compasiva, pero resiliente. Admite tus victorias, pero también tus errores. Aléjate de la vanidad y la envidia  y cultiva tus luces. Aprende de tus fallos e intenta saber convivir con ellos. No te desesperes si es difícil. Todo lo que merece la pena en esta vida lo es. Con algunos convivirás toda tu vida, porque nuestra capacidad de cambiar nuestro temperamento e instinto está limitada. Pero aquello que te hace mal y puedas cambiar, cámbialo. No te refugies en excusas y ten siempre la actitud de lucha. Porque esa actitud te dará alas para volar a donde quieras.

Tanto si tu ambición es enorme, como si te conformas con poco, sólo te imploro que recuerdes todo esto, pero que ante todo vivas. Ama con fuerza y déjate querer, pero quiere también. No te conformes con el amor, puesto que sólo vivimos una vez y te mereces exprimir la naranja. El néctar habrá merecido la pena.

También tienes otro Romero Alcaide dispuesto a presentar batalla por ti. Quizá conectes con él más rápido que conmigo. Siempre se le dio bien. Verás que hay capacidades innatas y esa es una de sus virtudes. Podrás exprimir las pequeñas cosas de la vida con él y conocerás el mal sabor de boca que dejan sus bromas, y el mal olor de sus flatulencias inoportunas. Con todo, lo querrás con todo tu corazón. Porque es noble y bueno en esencia.

Tienes dos grandes como abuelos. Un gran cajuna y una piedra dura de Chipiona/Córdoba que no se puede aguantar – de lo grande que es -. Ambos te van a colmar de infinito amor y sabiduría. Nunca te faltará de nada con ellos y te mimarán con locura.

Recuerda que no estás sola y que siempre, donde quiera que estés, los Romero Alcaide estaremos contigo.

Siempre.

Tu pequeño gran saltamontes.

PD: Te apretaré la mano, a veces muy fuerte. Puede que te moleste, pero a medida que crezcas, atesorarás cada apretón y lo recordarás con una sonrisa. Créeme, lo sé.

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Adiós

Todos merecemos un adiós. Cada uno de nosotros requerimos de cierres que concluyen con etapas de nuestra vida. Capítulos que van cerrando historias que necesitan de un punto y final. Cómo avanzar sin acabar dando tumbos volviendo a la casilla de salida.

Preciso de una mirada de acero que condense el peso de la partida. Un imán en el refrigerador que se encuentra triste y ausente, abandonado por un compañero que antaño solía taparle el reflejo del sol matutino.

Adiós a los suspiros de color tostado y caricia caribeña. A la pasión que se esconde en la carcajada de trueno y de la piel de horno de leña.

Dime adiós ahora que puedes, porque aún podemos. Frena tu partida y levanta la vista de la carretera. Recuerda los versos y las cuerdas de Hawaii, donde la tierra palidece con la nieve de tu sonrisa.

Quiero ser luna para contemplar los sueños salvajes de la turba del arte juvenil. Aquellos que viven sin conocer atadura ni frontera. Danzando al unísono en torno a una hoguera que es la vida de aquellos que tienen ganas, tiempo y energía, pero que fallan en matería de sabiduría.

Quiero lanzarme a beber página impresa y literaria, al saber de un idioma que me de cuerda a los pies y al compás de una melodía que empareja con los latidos del órgano que bombea mi vida.

Quiero sentir presión en mi pecho y la garganta ajustada por un cinto que hace que me falte el aire. Una punzada de aguijón que haga borbotar una cascada de lluvia por mi mejilla. Que me eleve en la quietud de mi cuerpo y exprese el caos desordenado de mi alma. Quiero buscar entre las bovinas y el hilo aquellos parches que preciso para remendar la herida del adiós que llega tarde.

Sigo esperando en la Alameda y con Hércules de testigo. Allá donde mi corazón mora y busca refugio al sol de Hispalis. Mi broche final es aquel que arañe mi herida y me cubra de cicatrices blanquecinas.

Adiós a tu guardián de uñas ofuscadas. Adiós a tu instinto de conquistador de casa ajena. A tu ansia de poseer tréboles de cuatro hojas. A tu discurso plagado de abuso bello y ladino. Ni tú mismo conoces el puro sentimiento de la familia elegida. Aquella que riegas y podas con mimo y ternura. Porque sólo conoces la lucha hasta el segundo round.

Te acobardaste cuando pasaron tres páginas. Preferiste una coma al fin.

Extraños – Relatos Antiguos 2

Segunda entrada dedicada a antiguos relatos escritos por mí. Esta vez, se trata de una reflexión de verano, de esas tardes protagonizadas por el sonido zumbante de los aires acondicionados, calor sofocante y la banda sonora de las cigarras que rellenan las calles desiertas.
La ausencia de acción genera relatos como este.
“Rodeado de extraños, de personas con manos en los bolsillos y la mente en tierras lejanas.
De amigos virtuales y entes incorpóreos, que antaño llamaban a tu puerta y que ahora se ahogan en la eterna búsqueda de aceptación ajena.
De ellos y ellas, que llamaban a horas introspectivas para hablar y hablar sin cesar, pero que ahora no son más que extraños.
Desconocidos con una lista de prioridades que difiere en papel y tinta a la tuya. Conocidos que recorren millas para visitar la aurora enajenada, siguiendo la melodía del flautista encantador de turno presente.
Rodeado de aire distinto, cargado, viciado, lleno de partículas que recuerdan a la canción de ayer, con sabor a nostalgia. Porque el ayer siempre parecerá más hermoso, más colorido. Y al final del día, te acuestas con esa sensación extraña, anodina, ausente, anhelante y discorde. Te acuestas con tu mejor amiga, con ella, la que te acompaña desde siempre y la que nunca te deja solo.
Con ella dices buenos días y con ella te despedirás de todo, pero para eso aún queda mucho…”
M.R

Sentido Añejo – Relatos Antiguos 1

Comienzo una recopilación de relatos antiguos que tengo escondidos. Guardados en rincones apolillados y baúles llenos de pelusas, iré compartiendo pequeños retales de mis pensamientos y reflexiones.

“Rojizo, amargo y con un ligero sabor a destemplanza y pura ignorancia. Me das de beber cuando más lo necesito y con sorna tu corazón te traiciona en cuanto me doy la vuelta.
Ya no valen llamadas tardías de un domingo con sabor a resaca. No me valen melodías lastimeras que concentran todo el jugo de tus sueños sin cumplir. Sigo sin tolerar las metas no alcanzadas que se convierten en vil despecho con el que golpear a tu hermano y vecino.
Y reventaré antes que condenar a otros al austero hogar de mi aliento. Mis pedazos volarán hacia los cuatro puntos cardinales mientras mi alma se libera de su triste carcasa de carne y hueso. Sangre, lágrima y sonrisa quedarán de mi en este planeta con nombre de elemento. Todo ocurre en el tiempo de un cigarro, en el sorbo de una taza de café torrefacto, quemado y prensado, listo para volver a ser utilizado por otra boca más. Ocurre en el -adiós- que decimos antes de ir a trabajar, en la mirada que dirigimos hacia el cielo, abierto y sin nubes que ensombrecer tu ajetreada jornada. Sigue ocurriendo mientras avanza tu día y ya piensas en esa rubia que te llevarás a la boca nada más salir y que se impone a todo y a todos.
Vuelve a pasar cuando avanza la tarde, el sol hace de las suyas y sobrecalienta hasta nuestras ganas de acariciar el sábado de tu piel. Con ahínco intentamos echar la culpa a cada hora hincando codos, a cada minuto echado a nuestra espalda, todo lo posible para evitar reconocer que las ganas de fuegos artificiales han desaparecido. Que ya no queda salvaje juventud que empotrar contra la pared y que alimenta a nuestros demonios en ayuno.
Pasa cada miserable lunes y volverá a pasar hasta que nuestras vísceras no se rebelen ante la poderosa fuerza de miradas mal dirigidas y motivaciones fuera de vista. “
M.R

Doble /2/ oportunidad

En esta sociedad mega industrializada estamos más perdidos que nunca. Ciudades superpobladas y llenas de personas que observan sus aparatos electrónicos sin siquiera dirigirse una mirada. Vagabundos y personas sin hogar que hacen de las aceras su hogar individual. Se mueven entre nosotros, nos piden limosna y nos dan información sobre su vida. A veces incluso intentar ganarse el sustento utilizando alguna habilidad o talento para ello. Pero son invisibles. No tienen segunda oportunidad, o la tuvieron y se evaporó, como la humanidad.

Hoy en día vivimos un periodo descorazonador. Somos humanos y al mismo tiempo somos parte de la sociedad más deshumanizada de la historia. Tenemos cultura accesible, tenemos educación y a veces nos dignamos a catalogarnos como “primer mundo”. Esta Europa no es más que una falsa ilusión. Una falacia o mala broma de un sueño que alguien tuvo una noche de inspiración. Pero los sueños alimentan el alma, no el cuerpo.

Nos movemos como autómatas, perdidos, sin rumbo, sin estela o punto de destino. Vamos a ciegas, no nos miramos a los ojos, sino a las pantallas. Hemos dejado que nuestros ojos ya no sean los que comunican por nosotros y eso nos hace vulnerables. No sabemos ver a través de la persona que tienes en frente. Nuestra generación se dedica a esconderse en su seguridad, tras una pantalla brillante. Somos reyes en el reino de la evasión. Maestros de la ofuscación y portadores de la procrastinación.

Tenemos prisa, demasiada. Queremos algo y no sabemos el qué. Lo queremos ahora, ya. Lo necesitamos, o eso creemos. Sin ello no podemos llegar a ser felices ni sentirnos realizados. Ansiamos habilidades ambiguas como la resolución, el dinamismo o el ser proactivo. Ya no sabemos ni utilizar una escuadra o un cartabón, utensilios que antes nos acompañaban año tras año. No utilizamos la memoria para nada más que para los datos a corto plazo. Para los largos, utilizamos redes sociales. No vivimos el momento porque estamos más pendientes de cómo nos aprecian los demás a través de una instantánea que de estar en el presente. Somos hijos de la generación de los sueños perdidos. No creemos en fronteras pero estamos rodeados de ellas. Somos adictos a sustancias nocivas que nos venden como si fueran saludables, utilizando palabras rimbombantes para decorarlas. Comemos veneno y nos venden mata-ratas. Y lo valoramos.

Somos ciegos en un mundo de tarados que poseen botones rojos capaces de destruir la tierra que pisamos. Nos mofamos de borregos por aparecer en televisión y que se ganan una nómina con más ceros de los que jamás tendrá la nuestra. Aguantamos calvario y la venta de nuestro futuro, hipotecado al mejor postor.

Hemos olvidado cómo encontrarnos. Cómo buscarnos y cómo vivir felices. Hemos obviado aquello que nos hace ser nosotros mismos. Pero hay esperanza y energía que debe ser mejor focalizada. Cada uno se debe única y exclusivamente a sí mismo. Tócate, quiérete, vive. Mañana quizá no vuelvas a abrir los ojos. Ciérralos con una sonrisa en tus labios.

 

In-constancia

 

No soy un animal que pertenezca a la tierra de constancia. Nunca he sido amigo de los pasos que debes seguir y diseñados por manos ajenas. Prefiero el suspiro perezoso de una tarde de lunes que el continuo murmullo de las conversaciones adyacentes.

Soy un seguidor de lo inesperado. Fiel luchador y creyente en el mañana, con otro sol y con otro guión que ejecutar. Nueva esperanza y nuevos horizontes. Esa es para mí la mejor cura posible. Panacea del mal de males. A veces tengo la terrible costumbre de abrir cajas de Pandora diseñadas exclusivamente para mi persona. Quizá soy adicto a ese frenético sentimiento de riesgo y peligro. O quizá, y sólo quizá, no sea más que un gran saboteador nato. Enemigo terrible de las venturas lideradas por una bandera tricolor y un blasón familiar.

Ansío respirar fuerte y profundo. Destruir barreras de cuatro paredes sin ventanas ni puertas visibles. Hacer añicos la suave y dulce melodía de la obligación y volar alto como Ícaro, aunque me cuesta las alas. Lo daría todo por contemplar aquello que sus ojos debieron ver antes de que la cera comenzara a derretirse. Ese preciso instante en el cual fue consciente de su sino y pudo contemplar la magnificencia de aquello que veían sus ojos. El astro rey y sus nubes fueron testigos de la caída de Ícaro y a su vez confidentes secretos de su mayor gloria. Su viaje efímero pero triunfante. El momento en el que todo lo tuvo y todo perdió. Ojalá el haber captado el sabor de su saliva. Fotografiar su expresión triunfante y archivar ese recuerdo para la posteridad. Ícaro ha sido maltratado por la historia. Temerario e inconsciente, pero triunfante. Tendemos a olvidar esta última parte.

Vivió y murió pronto, sí. Pero vivió.

Traslado

Debido a diversos compromisos laborales, colaboraciones periódicas y trabajos intermitentes, además de haber finalizado mis estudios universitarios, he dejado abandonado este portal. No sé si volveré a escribir aquí, ya sea impresiones, relatos, o breves destellos de mi trabajo, pero por si acaso, escribo este post para dejar evidencia de dónde podéis encontrarme en la red.

A partir de ahora, podéis seguir mi trabajo a través de mis otros perfiles:

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Y en estos enlaces podéis seguir parte de mis trabajos colaborando para otros medios:

8pistas

Soul Spain

The Walking Dead Spain

Radio Tomares

Me despido con un cordial saludo a todo aquel potencial lector. No descarto la posibilidad de plasmar aquí más pensamientos, pero indudablemente será, en todo caso, briznas y vertidos de ideas en forma de texto o relato.

 

Un saludo terrícola.

M.R

Hijo del sol

El enigma del amor

Todo el mundo se pregunta a lo largo de su vida: ¿qué es el amor?

Como yo resulta que soy un ser humano más, también me lo he preguntado en alguna que otra ocasión. Se ha escrito, especulado, teorizado, blasfemado tanto acerca del concepto amor que a lo largo de la historia ha dado para mucho. Obras literarias, poemas de amor prohibido (y no tan prohibido) han hecho uso de la palabra. Porque es eso mismo, una palabra. Ni más, ni menos.

Si buscamos -amor en google,  te muestra más de 213.000.000 de resultados (ojo, en 0’22 segundos). El concepto trasciende a muchas materias del ser humano, y depende del contexto en el que se hable, estaremos interpretando el amor de una u otra manera. Según la RAE, amor tiene trece concepciones primarias distintas, siendo la primera:

Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.” 

Desde el punto de vista científico se ha interpretado como un estado evolucionado del instinto primitivo de supervivencia. Eso de “la unión hace la fuerza”. Lo que está claro es que aún a día de hoy nadie sabe decir con certeza qué es el amor. Dicen “ya te llegará”, “una vez que lo sientas, lo sabrás”, “cada vez que mires a ESA persona, sabrás que es la adecuada”, etc. Pero nadie sabe describir de forma concisa qué es para ellos el amor.

Voy a decir lo que para mi es el amor. El amor es interés. Mi concepción del amor se asemejaría a algo así como un organismo vivo. Concebid un animal de compañía, un perro por ejemplo. Hay quien es más de gatos, pues yo soy de perros, lo siento. A ese animal debes cuidarlo, necesita agua, comida e interés. Precisa un compromiso. El amor va más allá del concepto y lo concibo como ese organismo que precisa de ambas partes, dos tiran de un mismo carro hasta que una de las fuerzas motoras se interrumpe. Eventualmente uno puede seguir apostando, puede seguir esforzándose, pero dos no aman si uno no quiere.

Entended esta concepción desde mi humilde punto de vista. No me las quiero dar de un entendido en la materia, todo lo contrario. Creo que jamás se deja de aprender, y menos sobre estos devenires. Lo que postulan y erigen como la condena del amor tiene nombre hoy día: la rutina. 

Todo lo contrario. Puedes hacer de una rutina una maravillosa herramienta de ver la vida. Siempre y cuando haya interés mutuo, una rutina puede proporcionarte todas las claves para vivir una vida plena y satisfecha. El problema viene cuando alguna de las partes no tiene interés y da por sentada a su pareja. Cuando te acomodas y te asientas en esa rutina transformándola en tu zona de confort es cuando nace lo que las lectores de Cosmopolitan llamarían “El comienzo del fin”. Creo que dar por sentado a una persona es el mayor error que puedas cometer en la vida, si te importa esa persona claro está. Nadie es incondicional. Hasta la familia precisa de unos cuidados e interés por tu parte. Es obvio, somo seres sociales. Como tal, requerimos y necesitamos de una interacción con nuestro entorno. Unos más, otros menos, pero todos.

Así que cuando os vaya mal en una relación y empecéis a echaros la culpa el uno al otro o a apuntar con el dedo hacia los errores del otro, preguntaos esto: ¿he dado por sentado a mi pareja? ¿la he cuidado? ¿he hecho de la rutina algo llevadero?

Porque todos somos personas antes que pareja. Todos tenemos nuestros sueños y metas. Nuestros intereses. Nadie nace siendo madre o padre, nadie aprende por ciencia infusa cómo amar. Pero el momento en que das por sentado a quien ha decidido por propia voluntad estar contigo, no te sorprendas cuando dejes de notar ese “brillo” en su mirada el sábado que te arreglas de forma especial. No te entristezcas cuando él no perciba ese nuevo peinado, o tu nuevo perfume, y tú no te quejes de no ser el centro de atención, acaparando todo el interés de ella. Porque a nadie le gusta verse convertido en una costumbre, en una tediosa tarea que llevar a cabo. Nadie quiere verse a si mismo como un “compañero de vida”. Aunque parezca mentira, hay muchos que siguen creyendo en el amor. Los valores cambian con la época, se modifican a través del tiempo. La concepción de amor de la mayoría de nuestros abuelos está a punto de desaparecer. La seguridad de saber que en cualquier momento navegabas por internet, entras en un portal de contactos y haces una criba como quien compra carne en un supermercado no la tenían ellos. Hasta tenemos una herramienta que nos permite buscar bajo unos ciertos parámetros: altura, color de ojos, complexión corporal, tipo de barba…

¿Eres más de Gastón o Bestia? O quizás el príncipe Felipe o Aladdín hicieron estragos en tu corazón en tu infancia. Quizás hoy día escribirías en tu muro de la red social que utilices un hashtag con tu elección. Yo tengo claro quién escogería si tuviese que elegir. Yo sería definitivaente #teamSimba

 

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Con esto no me voy por las ramas, quiero decir algo. Hay una inmensa mayoría que teme la soledad. Y en vez de conocerse a sí mismo, aprender cuáles son sus intereses y desarrollar su potencial o su creatividad, justifica su existencia a base de flechazos fugaces y efímeros. Eso no es amor. Amor no es el síndrome de Anna KareninaLa obsesión puede jugarnos una mala pasada. No hay manera de amar de forma saludable si antes no has aprendido a vivir contigo mismo. Considero que es indispensable conocer tus propios sueños, tus límites y tus posibilidades. Amar de la forma en que la señorita Anna Karenina te aleja poco a poco del objeto de tu deseo. En el momento en que buscas satisfacer tus necesidades sentimentales sin tener en cuenta a la otra persona te pierdes a ti mismo.

No busques a tu media naranja. Date cuenta que ya estás completo. Vive tu vida de la forma que precises y ten fe en que en algún punto del camino encontrarás un bareto de carretera. Quizás acabes compartiendo barra con el amor de tu vida. Y dudo que sea ni de cerca de la forma en que lo imaginaste.

Todos somos estatuas de sal en medio de un Mar Negro. Los ojos se nos han secado, pantallas de móviles inteligentes nos han freído los sesos. Y mientras actualizas tu estado de Facebook o subes una nueva foto a Instagram en busca de “likes”, el amor de tu vida podría estar cruzándose contigo. La próxima vez levanta la vista de la pantalla y contempla tu alrededor. Piérdete en ti mismo, vuelve a encontrarte para volverte a perder.

 

 

Mike

 

Detrás de Número F

¿Quién o qué es Número F?

La mayoría de vosotros no conocerá aún ese nombre. A no ser que te muevas por el entorno de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, claro. Número F se perfila como una unión bilateral, un dúo muy dinámico donde las dos caras de una misma moneda hacen de las suyas. Nace en el seno de la FCOM (Facultad de Comunicación) y no es más que un grupo emprendedor, un nombre detrás del cual se encuentran la figura de un chico y una chica.

Ella es todo un torbellino, una despeinada y frondosa cabellera la distinguen, siendo un sello perfectamente buscado. Él, se distingue a sí mismo como un chico del “roto”, una expresión muy utilizada por ellos para denominar su hogar de procedencia. Un lugar en el que se forja el nacimiento de este proyecto en común que tienen. Digamos que Número F aspira sin pretensiones a plasmar a través del arte de la fotografía momentos. Pero no cualquier momento, no, ellos van más allá de cada persona e intentan inmortalizar su historia, huyendo de las artificiales poses sobre-utilizadas.

Ella me cuenta que la idea llega a materializarse al entrar en la carrera. Surge mucho antes, cuando esta chica de ciudad, que se mueve normalmente utilizando el transporte público, llega a darse cuenta de las innumerables personas con las que tiene contacto cada día. Este pensamiento le inspira a realizar muchos escritos y motiva más de uno de sus discursos. Eventualmente acaba necesitando reflejar esa realidad y la fotografía se erige como forma más propia de llevarlo a cabo. Una oferta en Media Markt hace que se decida por una humilde cámara híbrido-reflex y ahí empieza su aventura. La energía al defender sus ideas, su pasión y carisma marcan y definen su persona. La cotidianidad, lo inesperado y natural marcan su trabajo. Sin pretensiones ni cinismos no busca la aprobación de nadie, sino simplemente contar historias, y cualquiera puede ser el protagonista.

Aún así, no todo ha sido un camino de rosas, y no todo el mérito y esfuerzo corresponde a ella. Como he dicho anteriormente, la otra cara de la moneda ha sido determinante a la hora de la formación de Número F. Él es un luchador nato. Es del tipo de hombre que se sirve de la risa para vivir la vida. Y no lo hace a propósito, no al menos que yo sepa. Y creo que tengo pruebas fehacientes de ello, sus patas de gallo como ella suele recalcar. Parte de una broma compartida entre ambos, no hace sino reflejar la expresión de un tío singular. Corre a su cargo la mayor parte técnica. El proceso de edición, montaje y conocimientos prácticos de cámara es en parte primordial un producto acabado gracias a su trabajo. Un trabajo diseñado por ambos, influenciado a partes iguales.

Como punto de salida, Número F ya tiene en marcha y casi a punto su primer proyecto en común: Típicos Tópicos. Es una exposición que inaugurarán en la planta baja de la Facultad de Comunicación, en Sevilla. Para aquellos que no hayan ido nunca, la FCOM se encuentra en la Avenida Américo Vespucio S/N en la zona de la Isla de la Cartuja. La exposición parte de la idea de que todos somos protagonistas, papel principal de una historia, la de nuestras vidas. Bajo esta premisa, incontables alumnos han prestado su imagen ya para el proyecto de forma altruista (o no tanto, ya que a cambio han conseguido un marca-páginas personalizado).

Fuera bromas, el proyecto nace del entusiasmo de Número F, que no son otros que Nuria Sánchez Alonso (Ella) y Juan Fernando Burgos Gil (Él). Unas sesiones fotográficas que prometían (y han cumplido) ser toda una odisea. Los alumnos se han visto retratados en su más natural estado: riendo, bromeando, sorprendidos o incluso llorosos han sido algunos de los estados. Nuria y Juan se han servido para ello del elemento musical. A través de escuchas a ciertas canciones, la exposición a un ambiente fuera de tensiones y parsimonia surtió el efecto deseado. Varios de los alumnos con los que he podido hablar acerca de su experiencia destacan la comodidad que han sentido. Y como ellos decían, ¿qué tienes que perder? Sé inmortal. 

Típicos Tópicos busca alejarse de lo predefinido, de lo artificial y la pose. Busca aquella persona que realmente somos. No tienes que ser un héroe o un modelo de pasarela para formar parte de ello. Aquí podemos ver la carta de presentación

Dicho esto, queda claro que 2014 ha visto nacer un nuevo proyecto. Mucha ilusión, pasión y vocación se unen a unas ansias de aprender y explorar que quitan el hipo. Un no parar de proyectos que auguran un devenir bastante prometedor para este dúo. ¿Adónde les llevará el camino? Quién sabe, lo que sí sé es lo que ellos dirían – Lo que dure duró. Estoy seguro que disfrutarán al máximo del proceso.

Aquí  tenéis su cuenta oficial en Facebook, donde podréis seguir cada uno de sus pasos. Además, recientemente han sido entrevistados por el equipo de radio de la FCOM, Emprenred. Un espacio dedicado a jóvenes emprendedores del sur de España que se dedican de pleno a trabajar duro por sus sueños, no importa cual sea la traba.

Y para terminar, Número F me ha cedido el derecho de mostrar varias de sus fotografías en mi blog. A modo de muestra me alegra poder mostraros un pedacito de su obra. Con suerte os hará más fácil conocerles.

 

 

Próximamente me han comentado que están preparando un nuevo proyecto. Se llama “La nueva orla” . Así que estad atentos.

Para mi ha sido todo un placer poder escribir acerca de un proyecto que me motiva. Ver nacer a este par y ser testigo de cómo han llegado a formar algo de lo que se sienten orgullosos es envidiable. No sé vosotros, pero yo les vigilaría de cerca. Hasta la próxima.

 

Mike